101dianalopez/NFTs

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101 combinaciones de ojos, narices, bocas, gestos, rictus, entrelazan retratos y autorretratos, fragmentarios y superpuestos, ofreciendo nuevo relieve y densidad -dramática, humorística, o sutilmente monstruosa- a estos personajes. Todas las dianas vienen de lo real, pasan por lo virtual y se convierten en seres de una ficción que nos devuelve a mirar y pensar en fisonomías humanas, rasgos precisos o desvanecidos, sonrisas o lamentos. Diana también se encubre, intercambiando segmentos de su rostro con los de otras. “Por mi experiencia personal, yo trato de enmascararme”, confiesa. Pero si bien juega al ocultamiento, también es cierto que se reitera, y su imagen –aun estallada o disuelta- se hace omnipresente. “Todas tienen algo de mí”, afirma. Pero, a la vez, todas son otra, pues las repeticiones nunca son exactas: pequeños agregados o rasgos traspuestos crean divergencias para ilusiones diferenciadoras. Mientras la razón necesita anclar en los parecidos, el arte se crece en la brecha de las desemejanzas. Dos aspectos del lenguaje destacan. Por una parte el carácter de los NFTs –Non Fungible Tokens- en el mercado del arte, como “identificadores electrónicos que certifican la autenticidad de una obra única y acreditan su propiedad” , entes del mundo de las criptomonedas para intercambio comercial y coleccionismo. Por otra parte, hay cierta afinidad entre los NFTs y temáticas de la exposición, como la de un ente inicial interactuando con semejantes, la de un “uno, original” multiplicable en espacios virtuales. Si ella es aquí la original (y “lo original”, y “el original”), autora que selecciona a las demás, cada una de las otras dianas es en rigor un original desde su propia individualidad. También cada NFT funciona como un original. NFTs y criptomonedas parecen marcados por la volatilidad. Esta incertidumbre actual del mercado tendría también ciertos paralelos con la creciente volatilidad de la valoración de la persona –la identidad, el individuo, el carácter- cuando nos llegan precisamente a través de las redes sociales, y/o cuando se diluyen en distintas formas de masividad social.

101 combinations of eyes, noses, mouths, gestures, and rictus interweave portraits and self-portraits, fragments and superimpositions, offering new relief and density— by turns dramatic, humorous, or subtly monstruous—to the figures thus constructed. All of the dianas originate in the domain of the real, pass into the virtual, and are converted into beings of a fiction that send us back to look at and think about human physiognomies, precise or faint traces, smiles or laments. Lopez is also masked, exchanging sections of her face for those of others. “From my personal experience, I try to mask myself,” she confesses. But while she plays at hiding, she is also certain that her reiteration, and her image—however shattered or dissolved—becomes omnipresent. “Each image has a piece of me,” she affirms. At the same time, these images are others because the repetitions are never exact: small additions or transposed features create divergences for distinctive illusions. Although reason needs to anchor itself to the similar, art grows out of the breach of the unlikeness. Two aspects of language are emphasized. On one side, the character of NFTs—Non-Fungible Tokens—in the art market are understood as “electronic identifications that certify the authenticity of a unique work and accredit its property,” entities of the world of cryptocurrency for commercial exchange and collecting. On the other side, there is a certain affinity between NFTs and the thematics of her upcoming gallery exhibition (March, 2023), such as that of an initial entity interacting with other like entities, that of “a one,” “an original” that is multipliable in and through virtual spaces. If Lopez is, in this scenario, the original (and the originating) artist who composes the various iterations, each one of the dianas is by default an original through its own individuality. Each NFT thus also functions as an original. NFTs and cryptocurrencies seem marked by volatility. This current uncertainty of the market would also have certain parallels with the growing volatility in the evaluations of people—their identities, individualities, character traits—when they reach us precisely through social networks, and/or when they are diluted in the distinct forms of the social masses.



101dianalopez animación con variaciones